2º Semana de Pascua 3 de Mayo de 2011

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  • Primera Lectura: I Corintios 15,1-8
    «El Señor se le apareció a Santiago, después a todos los apóstoles»

    Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os proclamé y que vosotros aceptasteis, y en el que estáis fundados, y que os está salvando, si es que conserváis el Evangelio que os proclamé; de lo contrario, se ha malogrado vuestra adhesión a la fe.

    Porque lo primero que yo os transmití, tal como lo había recibido, fue esto: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se le apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales viven todavía, otros han muerto; después se le apareció a Santiago, después a todos los apóstoles; por último, se me apareció también a mí.

  • Salmo Responsorial: 18
    «A toda la tierra alcanza su pregón»

    El cielo proclama la gloria de Dios, / el firmamento pregona la obra de sus manos: / el día al día le pasa el mensaje, / la noche a la noche se lo susurra. R.

    Sin que hablen, sin que pronuncien, / sin que resuene su voz, / a toda la tierra alcanza su pregón, / y hasta los límites del orbe su lenguaje. R.

  • Evangelio: Juan 12, 31 -36
    «Hace tanto tiempo que estoy con vosotros, ¿y no me conoces?»

    Ahora es el juicio de este mundo, ahora el príncipe de este mundo será expulsado.
    Y Yo, una vez levantado de la tierra, lo atraeré todo hacia Mí».
    Decía esto para indicar de cuál muerte había de morir.
    El pueblo le replicó: «Nosotros sabemos por la Ley que el Mesías morará entre nosotros para siempre; entonces, ¿cómo puedes Tú decir que es necesario que el Hijo del hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del hombre?»
    Jesús les dijo: «Poco tiempo está aún la luz entre vosotros; mientras tenéis la luz, caminad, no sea que las tinieblas os sorprendan; el que camina en tinieblas, no sabe adónde va.
    Mientras tenéis la luz, creed en la luz, para volveros hijos de la luz». Después de haber dicho esto, Jesús se alejó y se ocultó de ellos.